domingo, 25 de abril de 2010

La ecuación de Kalecki

Si se puede hablar de grandes olvidados en la economía, uno de ellos sin duda es Michal Kalecki (1899-1970). Este economista polaco se especializó en macroeconomía y desarrolló muchos de los principios que después sostendría John Maynard Keynes, pero al estar éstos escritos en polaco no fueron conocidos hasta mucho después. De hecho, la gran mayoría de los actuales postkeynesianos, a pesar de reconocer su deuda con el economista británico, bien podrían clasificarse bajo una posible "escuela kaleckiana".

A pesar de que la obra de Kalecki es muy extensa (además de súmamente interesante, y que por tanto, merecerá ser tratada en próximas entradas), una de sus aportaciones más originales es la conocida como "ecuación de Kalecki", que define los beneficios macroeconómicos a partir de unas ecuaciones muy sencillas. Kalecki parte de la contabilidad nacional, en la que el producto nacional nominal verifica que:

Y = Salarios + Beneficios = Consumo + Inversión

Kalecki supone, al igual que los economistas clásicos y sobre todo Marx, que los trabajadores gastan casi todo su salario. Si suponemos que los trabajadores consumen todo lo que ganan, y lo sustituimos en la anterior ecuación, tenemos que:

Beneficios = Consumo sobre beneficios + Inversión

De modo que en una economía cerrada sin sector público en la que los trabajadores no ahorren, tenemos que los beneficios macroeconómicos de las empresas son exáctamente iguales a la suma de la inversión y al consumo de los capitalistas (sic) sobre sus beneficios.

Ahora bien, ¿cuál es el sentido de la causalidad en esta ecuación? Kalecki se plantea esta misma pregunta y da su propia opinión al respecto: "¿Qué significa esta ecuación? ¿Hay que interpretar que los beneficios durante un periodo dado determinan el consumo y la inversión de los capitalistas, o bien al revés? La respuesta a esta pregunta depende de cuáles de estas magnitudes son objeto de decisión directa por parte de los capitalistas. Es obvio, a la postre, que los capitalistas pueden decidir consumir e invertir durante un periodo dado más que en el periodo precedente, pero no pueden decidir ganar más. Son, por consiguiente, sus decisiones de inversión y de consumo lo que determina los beneficios, y no al revés" (Kalecki, 1966, énfasis añadido). Como diría Nicholas Kaldor tiempo después: "Los capitalistas ganan lo que gastan, los trabajadores gastan lo que ganan".

No obstante, se podría argumentar que, a día de hoy, la organización empresarial basada en la figura del capitalista es algo prácticamente obsoleto. La empresa actual, representada por las grandes corporaciones, dista mucho de parecerse a la empresa tradicional decimonónica dirigida por empresarios-propietarios con nombres y apellidos concretos. ¿Cómo podría interpretarse entonces la "ecuación de Kalecki" en este contexto? En esencia, de la misma forma, si entendemos que el consumo sobre beneficios, en vez de recaer sobre un único o pocos capitalistas, recae sobre una miríada de ellos (los accionistas) en forma de dividendos. Así, y bajo los supuestos anteriores, los beneficios macroeconómicos se definirían como la suma de la inversión y el consumo de los accionistas sobre sus dividendos.

Sin embargo, surge una última diferencia en relación con la anterior, y es que mientras que Kalecki concebía que el capitalista-empresario-propietario así como tomaba sus decisiones sobre consumo también era el encargado de tomar las decisiones oportunas sobre inversión, hoy día los accionistas (o propietarios) de una empresa no son sus dirigentes, y a pesar de encontrarse representados en la empresa a través de un consejo de administración que define las estrategias y objetivos generales, no son ellos quienes toman las decisiones operativas de la empresa. Este fenómeno constituye el denominado "problema de agencia". ¿Seguiría siendo válida la ecuación de Kalecki ante este hecho? ¿Qué pensáis?

P.D. Aprovecho para agradecer a Citoyen un enlace que me ha dedicado en una de sus últimas entradas. Este tipo de gestos no sólo me honran, sino que realmente me dan ánimos para seguir adelante. Así pues, muchas gracias, y una vez más, os recomiendo a todos que le visitéis. De verdad merece la pena.

4 comentarios:

Citoyen dijo...

Hola

Hombre no tienes que agradecerme el enlace; es un post interesante y util. Lo que tienes que hacer para que la gente te conozca es comentar mas en blogs ajenos (yo no tenia ni idea de que existias hasta que comentaste en mi blog).

El tema del post. Tengo un conocimiento muy superficial de Kalecki y de la economia postkeynesiana en general (he oido hablar de ella y tengo un amigo que cojea de ese pie). Pienso que lo de que hacer que los trabajadores no ahorren es, obviamente, hacer trampa (porque no se verifica) y te puede llevar como en el modelo Badhuri-Marglin ( aqui http://www.agarzon.net/?p=103 y aqui http://www.agarzon.net/?p=101 ) a sugerir que subir los salarios tiene un efecto expansivo (toma pedazo de multiplicador).

Por otro lado, los economistas de sensibilidad keynesiana llevan 30 años luchando para superar las criticas de Lucas, Friedman y compañia y dotar todo el monstruo de fundamentos micro y definir una funcion de oferta con pendiente positiva. Es comico que esta gente sigan criticando a Hicks, Modigliani, Samuelson y Solow por "pervertir" el mensaje de Keynes.

Ramón Mateo Escobar dijo...

Hola Citoyen,

Sí, tienes razón, me falta si acaso moverme algo más por los rincones económicos. A pesar de todo, acabo de llegar :p La verdad es que todavía, en lo que respecta a todos los que rondáis por ahí, os encuentro a años luz de distancia respecto a mí. Ya llegará el día (y me encantará) en el que pueda permitirme discutir en igualdad de condiciones con vosotros :)

Respecto al post, aparte de exponer a modo divulgativo una de las aportaciones de Kalecki (autor que, a pesar de que se pueda estar más o menos de acuerdo, no deja de ser interesante) era plantear las diferencias que resultaban del análisis empresarial de su tiempo (y de la visión que de él se tenía) respecto a la empresa moderna; y, moviéndonos en su mismo terreno, intentar contrastar si su análisis podía seguir teniendo validez o no. Es algo de lo que, a pesar de hacerme una idea, no sabría del todo responder.

Y sí, tenía constancia del modelo Badhuri-Marglin (pensaba escribir sobre él en una entrada). Es curioso, pero no deja de asaltarme la duda sobre hasta qué punto más parece un artificio matemático que un verdadero aporte (en el sentido de que podría ilustrar diferentes "equilibrios de Nash", por ejemplo).

Citoyen dijo...

"Ya llegará el día (y me encantará) en el que pueda permitirme discutir en igualdad de condiciones con vosotros :)"

Ramon, los posts impresionan, pero es ilusorio, desengañate, yo estudie derecho y aprendi a sacar condiciones de primer orden hace un par de años y a manjas el ISLM hace uno y algo. Y a Kantor tendrias que verlo en persona ^-^. No es un cuestion de inteligencia, sino de frikismo.

Ramón Mateo Escobar dijo...

"No es un cuestion de inteligencia, sino de frikismo".

Entonces me da que voy sobrado :p. Ya podían incluir ese mismo criterio en las evaluaciones académicas :D

En cualquier caso, y bromas aparte, son necesarias más capacidades aparte de frikismo en sentido estricto. Hay que moverse, leer mucho, comprender conceptos y, sobre todo, ser capaz de transmitirlos. Es eso lo que veo en vosotros y lo que, a base de machacarme la cabeza, espero conseguir yo también algún día.

De momento, la mejor contribución que puedo hacer es seguir escribiendo (más divulgando que opinando, ya que es como mejor se aprende) y leyendo lo que otros escriben. No es poco.

P.D. Por cierto, a Kantor sí que lo he llegado a ver en persona :p Fue uno de esos momentos de desmitificación que sin embargo tienen su gracia.

Publicar un comentario