martes, 8 de junio de 2010

Los economistas no somos filósofos

Alejandro Hoyos Guerrero, con quien comparto alma mater,  ha publicado un comentario muy crítico sobre la metodología económica actual. Aunque me gustaría poder decir algo distinto, su comentario no deja de ser un compendio de acusaciones típicas contra nuestra ciencia, en las que se critica no su esencia, sino su método. El problema es que lo que este tipo de críticas dejan entrever no es que no se sepa qué es la economía en concreto, sino que no se sabe qué es la ciencia en general.

Lo primero de todo es que, por herético que pueda sonar, las "ciencias duras" están sobrevaloradas (en la misma proporción que están devaluadas las "ciencias blandas", especialmente la Economía). No sé sinceramente qué pasa por la cabeza de la gente cuando piensa en una ciencia consolidada como la Física, la Química o la Astronomía.¿Qué las diferencia en su planteamiento de lo que muchos pensamos respecto a la Economía? ¿La Física no trabaja con modelos simplificados, en los que se estudia el comportamiento de determinadas variables, céteris paribus? ¿La Astronomía no realiza mediciones con márgenes de error que se reajustan para minimizarlo? ¿Los modelos de estas ciencias son perfectos y dan resultados exactos siendo extremadamente sencillos? Por supuesto que no, pero las modelizaciones simplificadas, en todas las ciencias, tienen la enorme utilidad de que sus conclusiones resultan sencillas de comprender, más allá de los resultados. Si me dicen que la velocidad puede entenderse como el cociente entre la distancia y el tiempo (V = D/T) lo que me están diciendo realmente es que la velocidad es la distancia que recorro por cada unidad de tiempo, o desde un punto de vista dinámico, la variación de la distancia respecto al tiempo. La relación se muestra meridianamente clara, desde luego. Probemos ahora a aplicar esta sencilla ecuación en cualquier experimento. Os adelanto que no obtendremos resultados exactos. De hecho, nos veremos obligados a reajustar los instrumentos de medida, a revisar las condiciones de realización del experimento, a introducir variaciones en la velocidad para determinados tramos (aceleración), etc. Y aún así, el resultado que obtendremos nunca es exacto (nos dejamos muchas cosas por el camino, cómo el efecto del rozamiento, la degradación progresiva de la energía, o incluso, la relatividad específica). Sólo si ajustasemos nuestro experimento de forma que lo realizasemos en un entorno sin rozamiento, sin ninguna fuerza atractiva, en la que el cuerpo se moviese en movimiento rectilíneo uniforme, podríamos esperar obtener resultados ajustados con esa ecuación. ¿Es eso acaso lo que sucede en la realidad? ¡Y luego se quejan de que el modelo de competencia perfecta es totalmente irreal! Todas las ciencias basan sus conclusiones en determinados supuestos, todas. Ahora bien, en todo caso, siempre será cierto algo que enunciamos en un primer momento, desde el modelo más sencillo al más complejo: que la velocidad puede entenderse como la variación de la distancia respecto al tiempo.

Además, no se considera la principal utilidad de un modelo: ofrecer una fácil comprensión de sus conclusiones. Supongo que recordaréis la mecánica que se enseñaba en secundaria. ¿Era la de Einstein? No, era la de Newton. ¿Acaso Einstein no superó a Newton hace bastante tiempo, siendo su modelo superior? Sí, desde luego, pero la mayor parte de las conclusiones de Newton siguen siendo válidas hoy día. De hecho, si hemos aceptado la teoría de Einstein es precisamente porque ofrece un marco de comprensión de la realidad mucho más amplio (y con resultados predictivos más ajustados) que el que ofrecía Newton. Pero eso no es exclusivo de la Física. Todas las ciencias siguen el mismo patrón de desarrollo. Eso es precisamente lo que quería transmitir Friedman cuando enunció su "Economía Positiva", que no viene a decir que podemos "inventarnos" lo que queramos mientras dé resultados válidos, sino que podemos asumir simplificaciones (todo modelo se basa en ellas) siempre que las tengamos presentes y nos permita ampliar nuestro campo de comprensión (y predicción). Un modelo que permita mayor comprensión y a la vez ofrezca resultados más ajustados será preferible a otro. Friedman enunció estos principios, que para cualquier científico resultan triviales, teniendo en cuenta cuál era el estado de una parte importante de la Economía de entonces, más preocupada por desarrollar una "teoría del todo" que fuese coherentemente lógica que en contrastar empíricamente sus resultados, es decir, que fuese "efectiva" o "útil". A pesar de lo que pueda decir Alejandro, no, no todas las proposiciones son válidas. Las hipótesis deben cumplir con una serie de criterios, entre ellos, ser susceptibles de ser contrastadas (y recurrir a unicornios, gnomos o espíritus no es que permita demasiada contrastación).

En esta línea, Alejandro critica la hipótesis de las expectativas racionales como un ejemplo de lo "perverso" del planteamiento metodológico actual. Sin embargo, y aunque es cierto que se ha abusado de esta hipótesis hasta la saciedad para los más variopintos fines, tengo la sensación de que Alejandro no termina de comprender la esencia de la misma. La hipótesis de las expectativas racionales no afirma que los individuos "sepan en todo momento cómo evolucionan las variables económicas", sino simplemente, que los indiviudos al observar esa evolución "descubren" (o creen descubrir) ciertos patrones, y por tanto adecuarán su comportamiento a lo que esperan que suceda en base a los mismos; es decir, si la inflación ha estado aumentando estos últimos años en torno a un 3%, los indiviudos "esperarán" que el año que viene haga lo mismo, por lo que tomarán las medidas que consideren oportunas para "protegerse" de la inflación que esperan. Que acierten o no en su "predicción" es gran parte de la gracia del modelo. ¿Qué hay de perverso en este planteamiento? En verdad, si Alejandro no lo considera (y remitiéndome a esta teoría me remito a cualquier otra) una hipótesis válida, o al menos susceptible de ser trabajada, contrastada o refutada, no sé qué más podría decir.

Por último, sobre la función de las matemáticas dentro de la Economía, hay que tener presente que no es distinta que en cualquier otra ciencia: es una herramienta, más concretamente, un lenguaje. Dos requisitos de toda ciencia es que sus proposiciones y resultados sean completamente inteligibles por todos (sin dar lugar a ambigüedades, es decir, debe entenderse perfectamente qué es lo que se pretende y dice en un modelo), y en segundo lugar, que los resultados que se obtengan a partir de él sean contrastables por cualquiera. ¿Qué garantiza mejor ambos principios que el empleo del lenguaje matemático? Si Alejandro conoce alguno mejor, le escucho. Ahora bien, pensemos en la época en la que las matemáticas se rehuían en la Economía. ¿Por qué ha habido tanta discusión sobre las aportaciones de Keynes? Ha habido mil interpretaciones sobre el contenido o propósito de su teoría, incluso división escolástica en la Economía entre aquéllos que se consideraban "correctos" intérpretes del keynesianismo. ¿Habría sido diferente si Keynes hubiese modelizado sus proposiciones? Es más, ¿habría sido diferente si Keynes hubiese planteado hipótesis propiamente dichas? ¿Si las hubiese intentando contrastar? ¿Si las hubiese puesto a disposición del público? Otro ejemplo. No sé si Alejandro habrá leído a David Ricardo (si no es así, le recomiendo que nunca lo haga). Todos hemos estudiado el modelo ricardiano en la carrera. Me apuesto a que cualquiera que intente sonsacar dicho modelo de los escritos de Ricardo desistirá apenas pasadas unas páginas. ¿Por qué es tan súmamente complicado? Nuevamente, por la falta de modelización (si bien es cierto que Ricardo escribe pésimamente, en ese sentido tiene mérito). Sin embargo, la "esencia" de lo que Ricardo quería decir en un tratado de cientos de páginas se plasma en apenas unas ecuaciones bajo unos pocos conceptos que no ocupan más de un folio. Las conclusiones son las mismas. ¿Qué resulta preferible entonces? ¿De verdad prefiere Alejandro que volvamos a la edad oscura de la Economía?

P.D. Espero que Alejandro me perdone el tono agresivo de esta entrada. No es nada personal, desde luego. Sin embargo, admito que me toca la fibra sensible la gente que critica la Economía, y no porque se critique, sino porque el argumento suele dejar entrever las ideas equivocadas que la gente tiene sobre la ciencia en general. Y si no conocemos cuál es el método de una disciplina, y por tanto cuáles son sus límites y posibilidades, ¿cómo podemos esperar avanzar?
 

3 comentarios:

AHG dijo...

Me encanta! Un polemista... :)

Es curioso que un economista declarado niegue su condición de filósofo escribiendo precisamente un artículo de filosofía.

Si te fijas, en tu artículo utilizas la palabra ciencia, según mi navegador, 13 veces. La palabra social, sin embargo, no aparece ni una sola.

Tengo pendientes un par de publicaciones que te van a servir de respuesta. No pensaba dedicarme tan de seguido a la metodología pero la ocasión la merece. Era precisamente alguien que me respondiese, que me falsase, lo que buscaba. La finalidad del blog, al fin y al cabo, era aprender y así será mucho más entretenido.

La primera es obligada: ¿Qué es la economía? En ella discutiré sobre el concepto, si la economía se define por su método o por su objeto, y cuales son cada uno de ellos. No se si tendrá sentido incluir, sino lo haré en otro post, aspectos sobre la filosofía de la ciencia. Iré más allá de la manida falsación popperiana que os enseñan en metodología en la Carlos (no cojí esa optativa)... y sacaré de los apuntes cosas de su época como las ideas de Kuhn o la reformulación de Lakatos, la crítica de Fayerabend. Podemos ver también algo de nuevo experimentalismo. Si no llego a incluirlo y este post me sobra en un blog que pretende ser divulgativo. Espero que les eches un vistazo, si no lo has hecho ya, antes de atreverte a decirle a nadie en público que desconoce el concepto de ciencia basándote solo en Popper (La lógica del Descubrimiento científico se escribió en 1934 y ha llovido mucho desde entonces.

Otro post que tengo pendiente trata sobre la ideología en la economía, es una reflexión bastante personal que busca mostrar como todo este pretendido rigor científico y las distintas escuelas de pensamiento ortodoxo dejan el rigor científico a un lado en post de una u otra ideología. Te dará para comentar y replicar.

Y puede que haya un tercero sobre el modo que tienen de enseñar economía en la facultad, sin contextualizar los modelos y las ideas. Examinándonos sobre desarrollos analíticos dejando la intuición, el meollo de las ideas económicas de lado.

Me gustaría hacerte un apunte con respecto a la metodología Friedmanita. Lo que Friedman propone en su Ensayo sobre la metodología de la economía positiva (filosofía, por cierto) son dos criterios para juzgar teorías económicas:
1. Coherencia desde el punto de vista lógico (rigor en la forma, los axiomas de los que parto quedan para mí), categorías con equivalentes empíricos significativos (aquí se me van los dioses... estaría bueno!)e hipótesis contrastables
2. La única contrastación posible es la de los resultados.

Los supuestos, para Friedman, son irrelevantes. Entoces, me pregunto, ¿para qué modelizar? Basta con enunciar una hipótesis aislada y esperar a su cumplimiento.
Mi miedo, y de ahí mi crítica, es que con este paradigma corremos el riesgo de, una vez contrastada la validez de un modelo por el cumplimiento de sus resultados, sacralizar si no sus supuestos, si el signo de las relaciones que en el se exponen para llegar a un determinado resultado.

Queda mucho por hablar...la cláusula ceteris paribus, las implicaciones del carácter social de una ciencia, la hipótesis de expectativas racionales (en media... ahí si me podrías haber criticado)

No quiero ser más riguroso en mi blog, en parte porque quiero que sea accesible a todo el mundo y en parte porque tengo poco tiempo y me apetece escribir relajado aunque, como sigas con el ojo puesto, voy a tener que apretarme las tuercas.

Por cierto, ¿es tuyo el comentario de la entrada? es por ahorrarme la respuesta. Si te tomas el lujo de llamarme por mi nombre y apellidos, te agradecería la decencia de firmarlos, por comodidad, ya sabes.

Y en cuanto a la agresividad, se impone en este tiempo, en esta edad, y se agradece.

Ramón Mateo Escobar dijo...

Alejandro,

No pretendo hacer filosofía, en todo caso, trato una cuestión epistemológica (más bien metodológica). Puede que los conceptos no sean del todo acertados, pero cuando me refiero a "filosofía" en la economía tengo en mente algo parecido a ésto: http://cuasieconomista.blogspot.com/search/label/Filosofía Es cierto, no he usado la palabra "ciencia social", pero es que tampoco es necesario. La economía o es una ciencia o no lo es (y por tanto posee una serie de características y cumple determinados requisitos, o no), la categorización que de ella quiera efectuarse dentro del corpus científico es una cuestión secundaria.

Sobre el resto de entradas que tienes previsto publicar, no digo nada al respecto, espero con impaciencia a verlas (y a contestarlas, si es oportuno) :)

A propósito de la metodología propuesta por Friedman, de verdad, sigo sin ver dónde radica el problema (como digo en la entrada, lo que dice Friedman me parece bastante trivial teniendo presente cualquier otra ciencia). De hecho, la Física ni tan siquiera saber si existe algo que podemos llamar "materia oscura", es un supuesto hecho a medida que permite encajar los resultados coherente dentro de la teoría y, sorpresa, funciona. ¿Existe o no realmente algo llamado "materia oscura", tal y como lo emplean los científicos? No lo sabemos, pero tampoco es nada preocupante dentro de la ciencia. En época de Newton se consideraba que las masas se atraían entre sí, y funcionaba. Desde Einstein consideramos que las masas "se atraen" debido a que su posición produce una curvatura en el espacio. En su planteamiento ambas concepciones son radicalmente distintas (y modelan una imagen del universo igualmente distina) y, sin embargo, la mecánica newtoniana no se superó porque lo que pintaba Einstein nos agradase más, sino porque ésta última producía predicciones "más ajustadas", al tiempo que permitía ampliar nuestra comprensión de los fenómenos físicos.

Friedman no hizo sino intentar asimilar el método positivista a la ciencia económica. Y todo sea dicho: funcionó. La economía nunca ha sido tan prolífica como desde entonces. Queda mucho por avanzar, desde luego, y mucho por perfilar, pero el hecho de sentar un lenguaje que sea inteligible por todos y un precepto de contrastación de resultados bajo dominio público ha supuesto un avance que los economistas no habíamos vivido desde la época de la revolución marginalista (mucho mayor, de hecho). ¿Dónde quedan los avances en el análisis de las asimetrías informativas o los modelos de conducta basados en teoría de juegos o expectativas racionales, por citar un par? Curioso además que uno de los campos más prolíficos como es la teoría de juegos (definitorio de la ortodoxia, se hecho), fuese propiciado asimismo desde las matemáticas por un matemático.

Ramón Mateo Escobar dijo...

(Continúa el comentario anterior)

Siguiendo con Friedman, el que la contrastación sólo sea posible en los resultados no implica que los supuestos sean irrelevantes, es que los supuestos no pueden contrastarse (la evidencia empírica no puede "refutar" una proposición teorética, sólo una proposición teorética puede refutar una proposición teorética por criterio de coherencia, o bien abandonarse). No obstante, bajo el criterio de inteligibilidad y de universalidad, todos han de ser capaces de comprender y replicar los resultados obtenidos a través de la hipótesis planteada. No hay novedad en ésto. Alertas del "peligro de sacralización" pero todavía no conozco ningún economista serio (ni científico de toda la vida) que haya caído en él (ni tampoco he visto hipótesis sobre unicornios que afectan a la inflación en función de la longitud de su coloreada crin, la navaja de Occam funciona para todos por igual). Te dejo un enlace a una entrada de Citoyen (mejor explicada) en la misma línea que ésta: http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2009/06/misunderstanding-economics.html

No te preocupes, entiendo el nivel de las entradas por accesibilidad, todos funcionamos bajo el mismo patrón. Sobre lo último que mencionas del comentario, no te entiendo. Si te refieres a la entrada, todas aparecen publicadas bajo mi nombre (puedes verlo justo debajo del cuerpo del mensaje), con lo cual se entienden firmadas y cuyo contenido queda bajo responsabilidad del autor salvo que se especifique lo contrario. Si te refieres a otra cosa, agradecería que me lo indicases.

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