sábado, 19 de diciembre de 2009

El marginalismo es un utilitarismo

En la anterior entrada, comentaba que uno de los principales legados de Paul Samuelson fue el de "desterrar muchos misticismos" de la economía, apuntalándola formalmente en la categoría de "ciencia". Quisiera aclarar esta afirmación, pero para eso tengo que situarla en su contexto. Para ello resulta inevitable referirse al que fue durante todo un siglo el principal referente (subyacente) de la teoría del valor, y por ende de la economía: el utilitarismo.

El utilitarismo es una doctrina filosófica basada en el principio de que la validez moral de una acción está determinada únicamente por su utilidad y la contribución de ésta al conjunto. En palabras de su fundador, Jeremy Bentham: "El principio de utilidad significa aquel principio que aprueba o desaprueba cada una de las acciones según la tendencia que aparenta tener para aumentar o reducir la felicidad de la parte cuyo interés está en cuestión; o, lo que es lo mismo en otras palabras, para promover u oponerse a esa felicidad" (Bentham, 1780). Normalmente, esta doctrina suele resumirse en la ya mítica frase "la mayor felicidad para el mayor número de personas". Sustitúyase "felicidad" por "utilidad" o por "bien", indistintamente. Otros autores destacados de esta corriente fueron William Godwin, James Mill y, cómo no, John Stuart Mill.


¿Qué tiene que ver ésto con la economía? Mucho, muchísimo, de hecho; y el ejemplo más ilustrativo es el de William Stanley Jevons, uno de los autores (junto a Walras y Menger) de la llamada revolución marginalista, un movimiento que sienta las bases de la economía moderna al introducir en ella el análisis marginalista y el cálculo diferencial. Nos remitimos en este caso a la publicación por Jevons de la Teoría de la Economía Política (1871).

En esta obra, Jevons comienza su prólogo con una introducción a los principios de su teoría. Es ahí donde enlaza directamente con el utilitarismo de Bentham y Mill: "La reflexión e investigación repetidas me han conducido a una opinión un tanto insólita de que el valor depende completamente de la utilidad. Las opiniones prevalecientes afirman que el trabajo y no la utilidad es el origen del valor; y existen incluso algunos que aseguran que el trabajo es la causa del valor. Por el contrario, he mostrado que sólo tenemos que buscar con cuidado las leyes naturales de la variación de la utilidad, como dependientes de la cantidad de mercancías que poseemos, con el fin de llegar a una teoría del cambio satisfactoria, de la cual las leyes ordinarias de la oferta y la demanda son una consecuencia necesaria" (Jevons, 1871). Sobran las palabras. De hecho, los avances posteriores en la economía seguirían esa misma dirección, sentando uno de sus axiomas más importantes: los individuos toman sus decisiones buscando maximizar su utilidad.

Sin embargo, este postulado presenta serios problemas que tardarían tiempo en resolverse. Primero: ¿Qué es exáctamente esa "utilidad"? Y mucho más importante: ¿Cómo puede medirse? Segundo, ¿Cómo pueden los individuos maximizar su utilidad? Hay que tener presente que una maximización, como todo ejercicio de optimización, implica la presencia de una "función objetivo" y de unas restricciones, pero éstas han de venir dadas, y difícilmente puede suponerse que los individuos conozcan en todo momento todas las alternativas de elección posibles. Estos problemas, asumidos a la larga por los partidarios del utilitarismo como "insolubles" pero "obviables" (*ejem*), supusieron un quebradero de cabeza igualmente para los economistas, que indirectamente, habían ligado sus bases a las de esta filosofía. No por menos, los debates económicos por aquel entonces más parecían una tertulia en la que todos sabían que nunca llegarían a un acuerdo (pero se hartarían de café, eso sí), que un verdadero debate científico.

Qué propuestas (a cada cual más original) se propusieron para solventar estos problemas y qué papel jugó Paul Samuelson en su resolución (junto a algún enlace de gente más cualificada que yo para mostrarlo), lo veremos en la próxima entrada.

2 comentarios:

Hayek dijo...

Muy buenas entradas, veo que al igual que yo has estado curioseando largo y tendido sobre estos temas, al parecer estan en el temario de Economia de los Recursos Naturales, asique esperemso que se refleje en la nota este miercoles no?

Animo y un abrazo.

Ramón Mateo Escobar dijo...

Hayek,

Veo tu comentario muy a destiempo. Mis disculpas. Aparte de agradecértelo, me has metido una enorme curiosidad, (porque está bastante claro que sabes a lo que dedico una parte del tiempo)¿quién eres? :D

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