miércoles, 23 de diciembre de 2009

James Tobin

La crisis financiera actual ha vuelto a traer a la palestra económica muchos debates que parecían enterrados. Uno de ellos es el relacionado con la famosa tasa Tobin. Digo famosa porque, conociendo o no su contenido, a todo el mundo parece sonarle de algo. Al hilo de la última entrada de Egócrata, no está de más recordar quién fue realmente James Tobin y por qué la tasa homónima es tan recurrente en la época actual.


James Tobin (1918-2002) fue un economista estadounidense, férreo defensor del keynesianismo, asesor presidencial de Kennedy y famoso por sus trifulcas con Milton Friedman y los miembros de la Escuela de Chicago. A diferencia de los monetaristas, Tobin recomendaba la puesta en práctica de políticas orientadas al pleno empleo, una mayor competencia, estrictos controles de las tensiones monopolistas y la fuerte inversión en educación, ciencia, tecnología e infraestructuras. Nos quedaríamos cortos si redujesemos su labor únicamente a tales aspectos. Su pormenorizado estudio de los modernos mercados financieros y del comportamiento del consumidor son dignos de mención (a él le debemos el desarrollo del modelo Tobit en 1958), y de hecho, gracias a ellos fue galardonado con el Premio Nóbel de Economía en 1981.

Sin embargo, como suele suceder, su nombre ha pasado a la historia por una simple anotación a pie de página. En 1972 propuso que los gobiernos recaudaran una tasa sobre las operaciones con divisas, como medio para disuadir la especulación desestabilizadora. Su aplicación, argumentaba, ayudaría a fomentar el libre comercio al garantizar a los países, especialmente a aquéllos en vías de desarrollo, poder abrir sus mercados sin exponerse a movimientos perjudiciales de los mercados internacionales. Esta es la esencia de la comúnmente llamada tasa Tobin, tomada irónicamente por la mayoría de movimientos altermundistas como una de sus insignias. Como Tobin declaró: "El aplauso más sonoro proviene del lado equivocado".

Volviendo a la pregunta que mueve el debate actual: ¿Sería conveniente plantearse seriamente la aplicación de la tasa Tobin? Yo no estoy tan seguro. En primer lugar, como también argumenta Egócrata, su aplicación y posterior recaudación no resulta nada sencilla, debido sobre todo a que para que pudiese tener una mínima consistencia habría de ser implementada de forma multilateral. Más que nada, para evitar fugas masivas de liquidez (los fondos financieros son bastante sensibles a este tipo de medidas). Yo añadiría alguna razón más. Teniendo en cuenta el objetivo que persigue la tasa Tobin, ésta resulta poco efectiva. La mayoría de movimientos especulativos perturbadores son propiciados por grandes capitales a través del mercado de divisas. El riesgo es alto, pero los márgenes de beneficio a corto plazo que pueden obtenerse también lo son. Resulta por tanto poco probable que los grandes capitales se desviasen a inversiones más a largo plazo (el margen de recaudación no sería suficientemente disuasorio como para plantear una retirada) y, por añadido, los que probablemente sí verían forzada su expulsión serían los pequeños capitales, que son los que precisamente, por su volumen, apenas tienen influencia perturbadora en los mercados financieros internacionales.

Además de eso, y a pesar de las causas que nos han traído a la situación actual, no está de más tener en consideración el papel que los especuladores tienen en la corrección de la tendencia del mercado a través de  la reducción de los márgenes de arbitraje que provoca su actividad (obviamente, a los grandes capitales éste hecho no les repercute demasiado, ya que tienen la influencia suficiente como para ajustar ellos mismos tales márgenes en mayor o medida, no así los pequeños). La especulación por sí misma no tiene por qué ser perjudicial (de hecho cumple una función importante en los mercados, como podéis ver en esta entrada de Kantor). No sé hasta qué punto la labor de los especuladores repercute en un sentido o en otro y en qué grado en concreto, pero como digo, nunca está de más tenerlo en consideración.

En definitiva, entiendo que los gobiernos puedan necesitar obtener financiación y recuperar la confianza de los ciudadanos en su gestión de una u otra forma en los tiempos que corren. No obstante, visto lo visto, ésta no es la solución. Esperemos a ver por dónde nos salen.

7 comentarios:

bsanchez dijo...

Ramón,

Estoy de acuerdo contigo en este tema. Enhorabuena por el blog y por la calidad de tus anotaciones. Si sigues así te convertirás en un blog indispensable de economía (nada de cuasi) en español. La verdad es que esto último no es tan difícil como suena: llevo un año siguiendo lo que se escribe en la blogosfera y no hay mucho donde elegir (por lo menos comparado con el mundo aglosajón).

Así que ánimo. [Parece que tengo el privilegio de escribir el primer comentario en tu blog!]

Ramón Mateo Escobar dijo...

¡Pues sí, eres el primero! Sé que tengo algún que otro lector habitual, pero parece que todavía se les resiste hacer algún comentario :)

Gracias por pasarte por aquí, es todo un honor. Sigo tu blog habitualmente desde hace un tiempo, y ya quisiera yo dar el valor añadido que das tú a tus entradas. Eso es seriedad. A fin de cuentas, lo único que hago es "divulgar" (intentando que sea lo más claro posible, sobre todo de cara a los profanos, ya se sabe). Esperemos que yo poco a poco también vaya mejorando.

Encantado de verte por aquí, y ya sabes, eres más que bienvenido. Un saludo, y sobre todo, gracias por los ánimos ;)

José Amorós dijo...

Creo que bsanchez tiene bastante razón, el economista es la 'persona dedicada profesionalmente a la economía', no necesariamente tiene que tener una titulación. Y ya apuntas bastante conocimientos sobre el tema, pero lo más importante, es que se nota en tus escritos que te gusta la economía.

Por cierto, yo soy de los que te sigue, pero no te había comentado hasta ahora, intentaré hacerlo más a menudo.

saludos ramón.

josecarlos.

Ramón Mateo Escobar dijo...

Gracias José también por tu comentario, me alegra poder tenerte por aquí :) Gracias igualmente por tus ánimos.

Aprovechando que ya han terminado las vacaciones, y a pesar de estar inmerso en los exámenes, reanudo la actividad del blog. Perdonad el retraso.

Citoyen dijo...

Bueno, y siguiendo con los enlaces, te gustara este paper, sobre Jaime Tobin, ^-^ http://eprints.lse.ac.uk/847/01/tobin.pdf

Alberto dijo...

La tasa Tobin por Tobin

Un saludo.

Ramón Mateo Escobar dijo...

Citoyen,

Pues sí, efectivamente, por lo que he leído hasta el momento el paper sí me gusta. Eres una fuente inagotable de recursos :D

Alberto,

La verdad es que, como intentata remarcar en la entrada, la contribución de James Tobin a la Economía no sólo se ha desprestigiado enormemente (todos se acuerdan de una "tasa" que el comentó a modo de anecdóta como si hubiese sido la única contribución de una especie de protoaltermundista; nada más alejado de la realidad), sino que en el único arranque de reconocimiento que parece tenérsele hoy día se aplica la tergiversación como tónica común.

Supongo que ningún economista estamos libres ni de responsabilidad (por nuestra labor a la hora de explicar y aclarar conceptos a nuestros congéneres) ni tampoco de ser tratados igual en el futuro por los que vendrán después. Así es la vida.

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